El plan de negocios es una herramienta estratégica tanto para una gran empresa como para una PYME, ya que permite orientar la marcha de los negocios, planificar el futuro y controlar su ejecución. Es por un lado, una guía para quienes están al frente de la empresa, permitiendo que se tomen decisiones que impliquen crear, cambiar o mantener sus objetivos en un proceso de desarrollo y crecimiento. Al mismo tiempo debe transmitir hacia fuera la visión de la empresa. Actúa entonces como elemento cohesionador del esfuerzo de planificación, involucrando a los niveles gerenciales y medios.
El plan no debe destacar solamente los aspectos económicos o financieros ya que debe incluir también las propuestas estratégicas, comerciales, operacionales y recursos humanos. Se inicia con la fijación de metas y estrategias empresarias que deben cumplirse a distintos niveles dentro de la organización.
De esta manera se crea un marco que logra prever posibles problemas, como las necesidades financieras, la guía para la puesta en marcha de un nuevo proyecto, saber qué quieren los posibles consumidores, quienes son los principales competidores y cuales son las ventajas competitivas. Puede asimismo incluir la estrategia de marketing, si se tiene definido el target al que la empresa apunta, y el control de gestión que permite sugerir e impulsar medidas correctivas para poder cumplir con los objetivos de negocios planteados.
En cuanto a la factibilidad económica en el plan de negocios se debe tratar de demostrar que el proyecto en marcha es factible económicamente y tiene posibilidad de consolidarse en el tiempo. Igualmente se deben atender los análisis de costos, el punto de equilibrio, los datos estadísticos, los marcos regulatorios del mercado, las características del la demanda y el posicionamiento de la empresa en relación con la competencia, logrando que toda la información pueda ser comparada.
Una vez fijadas y acordadas las metas, es fundamental transmitirlas convenientemente a toda la organización para asegurar, en la mayor medida posible, una convergencia entre el contenido del plan y las definiciones estratégicas. La puesta en marcha de un proyecto estratégico que incluya un plan de negocios solo puede tener éxito si se cuenta con un total apoyo de la máxima dirección y de todos los ejecutivos.
Finalmente, utilizando los datos más significativos del proyecto se debe concluir tratando de demostrar su factibilidad dentro de una presentación cuidadosa, demostrando que cuenta con el soporte tecnológico que le permita manejar la información con la rapidez y la flexibilidad que las empresas requieren para mantenerse altamente competitivas.
Alberto Wiñazky
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